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LA PLANIFICACION DE LAS TASAS DE INTERES



José Daniel Garcia-Milla Taipe
Analista Económico
Instituto de Libre Empresa, Perú.
 

     Las tasas de interés no están ajenas al mecanismo de planificación. La política monetaria es la encargada de fijar los distintos precios del dinero en el mercado monetario en un intervalo de tiempo. Ahora bien, las tasas de interés son precios de un bien llamado dinero siendo la liquidez la oferta de este bien. ¿Sería apropiado si dejamos al mercado, es decir a la competencia, al libre juego de la oferta y la demanda y aún que este precio en la economía alcance su punto de equilibrio mediante estas fuerzas ajenas a un estado regulador, incluso protector?.

       Pues bien, en primera instancia, si analizamos el efecto que tendría el dejar que la liquidez aunado con las tasas de interés, se moviesen siguiendo la lógica del mercado, tendríamos que el reflejo por la escasez o abundancia del dinero sea el resultado de la subida y baja en las tasas de interés. Nada más lógico que esto para soslayar los clásicos y tradicionales argumentos ortodoxos que tiene por finalidad pretender imponer un Estado que logre una expansión de la liquidez para lograr bajar las tasas de interés y viceversa. Que fácil y sencillo sería dar al Estado este rol y que innovador de nuestra parte para hacer una eficiente política monetaria, dirían algunos.

       Lo que sucede es que después de muchos años, nuestro país ha logrado, por intermedio del Banco Central de Reserva, establecer un control de la emisión primaria (circulante y encaje), así como llegar a obtener una inflación a niveles mundiales (inferior a los dos dígitos). Por ello, en el actual contexto la "intervención" por parte del Estado, a través de su Banco Central, controla y fija hasta planifica (con el FMI) este indicador y deja fluctuar el tipo de interés para que se adapte según las presiones del mercado. Nada más absurdo. Esto es algo así como decir: tomar agua pero no comer. Si podemos hacer ambas cosas a la vez, sería pues la decisión más racional que podemos adoptar. Pero parece que los planificadores del Banco Central en su búsqueda por el equilibrio, intentan poner en juego sus habilidades para manipular ambas variables.

       La influencia de la Escuela de Chicago en el Banco Central basa su planificación monetaria en agregados estadísticos y promedios que dejan de lado las decisiones individuales, camuflando así el procedimiento de decisión en el mercado. Intentan establecer conexiones directas entre la inyección total de dinero, nivel general de los precios y la producción total. Aun conociéndose que ninguna de estas magnitudes ejercen influencia sobre las decisiones de los individuos.

       Es imprescindible analizar el proceso por medio del cual la variación en la oferta de dinero ingresa a la economía y en particular la forma en que influye sobre las distintas ofertas y demandas individuales, sobre los precios individuales y planes particulares de producción.

       Hay un hecho histórico que no se puede soslayar: La planificación central de la moneda ejecutada por los Bancos Centrales ha creado gran inestabilidad económica en el siglo XX, gracias a que el dinero, las tasas de interés y los créditos al sistema bancario no están ajenos al control del Estado.
 


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