El lugar que ocupamos en el universo depende de la relación dinámica entre nuestras energías personales, y las energías que moldean la naturaleza y el medio ambiente que nos rodea. Nuestras acciones deben encaminarse a mantener el equilibrio entre el hombre y la naturaleza y así lograr vivir en armonía con ella. La filosofía china, en su infinita sabiduría, nos enseña que somos el reflejo y el producto del medio ambiente en el que vivimos. Debemos conservarlo de forma que nos brinde y promueva la cooperación familiar, la productividad en los negocios y la excelencia humana. El Feng Shui nos muestra el camino para armonizar la energía propia y única de cada individuo, la de su casa u oficina, con las leyes de la naturaleza, alcanzando así, una gran claridad. De ésta forma, al conocernos mejor, al entender nuestro propósito en la vida, aprendemos a manejar nuestros problemas, permiténdonos vivir a un potencial óptimo. |